¿Qué es lo que debo hacer para que me reconozcan cuanto trabajo?
Cuántas veces se siente que no tenemos nuestro merecido reconocimiento por lo que hacemos diariamente. A veces nos esforzamos profundamente por resaltar en nuestro trabajo, realizar aquel trabajo de un modo absolutamente perfecto, sin fallas y a tiempo. Una acción que apunta a un claro deseo de reconocimiento por lo que hemos realizado y como lo hemos realizado.
Lo perfecto lo elevamos como objetivo. Intentamos que nuestros superiores vean el destaque de nuestra labor, para que por fin tengamos ese reconocimiento deseado.
Y allí puede pasar que nunca llegue o no llegue de un modo en el cual estamos esperando.
Ello puede frustrarnos, desanimarnos o hacer que todo se vuelva mucho más intenso, obsesionarnos con ello de un modo muy feroz para nuestra salud mental.
Las obsesiones ¿Que reemplazan?
Todos podemos identificarnos con alguna obsesión. Podemos serlo por nuestro cuerpo, por el orden, por el trabajo, por combinar nuestra ropa de alguna forma singular, miles de variedades pueden presentarse ante la pregunta de la presencia de lo conocemos como una obsesión. De tan curiosas que pueden ser, pueden convertirse en una gracia a compartir con colegas. Las personas obsesionadas por ordenar la ropa por colores, las personas que ubican en su escritorio cada elemento en el mismo milímetro cada día, o aquella mujer coqueta que combina los colores de cada ropa, aretes y zapatos.
En otras ocasiones lo que menos causan son gracia. Un obsesivo por la limpieza puede volverse en su hogar y en su ámbito de trabajo, en una persona con la cual es imposible convivir. Lo mismo ocurre con un obsesivo por su cuerpo, puede que su pareja tenga momentos en los que no logre soportar que se encuentre mirándose al espejo todo el tiempo.
Como todas las problemáticas que atraviesan a los seres humanos, cuando se encuentra en el extremo más extremo de la tolerancia de la convivencia (laboral u hogareña), hace imposible la interacción social.
La importancia de definir que es una obsesión se presenta en esta instancia. Esta se entiende como una perturbación psíquica o anímica que se encuentra generada por una idea fija, que puede tener innumerables expresiones. El emblema de las obsesiones es el Trastorno Obsesivo Compulsivo, trastorno que se define por un patrón de pensamientos no deseados que provocan comportamientos repetitivos, que se denominan compulsiones. Esta dinámica de obsesiones y compulsiones causan sufrimiento emocional, no percibido directamente pero muy presente
¿Por qué nos obsesionamos?
Muchas obsesiones invaden al sujeto, ocupan su vida y la limitan. Pensemos en una persona obsesionada con la seguridad. Cada vez que intente salir de su casa, revisa una cantidad determinada por el mismo, que hace que llegue tarde a todos lados. Son muchas las situaciones que limita la obsesión, pero si pensamos también ocupa muchos espacios, reemplaza momento que no se logran cubrir o disfrutar de otro modo.
¿Cuál es el motivo? Reflexionar sobre los mismos es laborioso, para quien las padece. Los orígenes y causas son variadas. Se trata de pensamientos, ideas y miedos, entidades bien singulares de cada ser humano que hace que no se pueda generalizar la respuesta. Pero esto no implica que nos rindamos con ellos. Solo debemos trabajar más duro.

Obsesión por el trabajo o ¿por el reconocimiento?
Recordemos que es muy importante nuestro trabajo para nuestra vida, y las relaciones interpersonales en él. Cuando nos obsesionamos con el trabajo, dejamos de lado lo accesorio de él que es la entrada a nuevos vínculos y a la calidad de nuestro día a día.
Las relaciones interpersonales en el trabajo también son muy importantes para el desarrollo de nuestra labor diaria. Es una «habilidad blanda», entendida por las empresas como muy importante para el engranaje de la dinámica diaria. Así se entiende que el trabajo solitario es algo que muestra autonomía, pero no es lo único importante.
Hay que destacar a veces nutre nuestro narcisismo y cuando lo conseguimos queremos más y más. Pero no debemos olvidar que la esencia del ser humano es estar en sociedad, trabajar con otros y así podremos enriquecernos con las diferentes miradas. Ello también «te hace destacar» con el beneficio de convertirte en una persona abierta y sociable.
Cuando no logramos desprendernos de ese aislamiento que la obsesión nos obliga a tener, lo mejor que podemos hacer es pedir ayuda a un profesional. Con un profesional psicólogo lograrás abrir un camino más cercano al conocimiento de lo que te está ocurriendo, teniendo una mirada diferente a tu favor, para ayudar al profundo cambio que te brindará mejor calidad de vida.